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viernes, 6 de febrero de 2009

Para aprender a escuchar música clásica y por qué no? hagamos la coreografìa.







Leer y escribir en el mundo actual no es sólo una concepción del lápiz y el papel, ni siquiera es algo concebible solamente desde la computadora...

jueves, 5 de febrero de 2009

Para hacer otra lectura.

Recién arribo de mis vacaciones, que para los niños aún no terminan, y se me ocurrió compartir este video para que disfruten su lectura: pueden ponerle nombre a los personajes e incluso, escribir un poema o cuento con ellos, con los de acá o los verdaderos, la única consigna sería: observar perfectamente cuáles personajes aparecen y luego nombrarlos, con nombre propio, escribiendo un pequeño relato con ellos.
Vemos así como la tecnología puede impulsar este laboratorio, incluso, con las sombras.
http://www.youtube.com/watch?v=J6FT8OeLUMM

domingo, 28 de diciembre de 2008

Buscando algo...


Buscaba una imagen y coloqué en mis blog esta que representa un poco mi amor por la lectura.
Nada ni nadie me ha brindado tanto placer como la lectura, con ella conocí seres increíbles y lugares tan distantes y fantásticos como nunca soñé. Anduve con la lectura a cuestas para entender álgebra y aprendí con ella a leer la música, leí poemas en mi adolescencia que me hicieron enamorar del amor, leí novelas de miedo que me asustaron de verdad. Leí todo lo que sé de biología y me enloquecí con las fórmulas químicas, aprendí de historia y recorrí el universo, leí autores famosos y otros que nunca lo serán, me leí a mi misma y leí cartas de millones de personas...
Leí la noche como me enseñó mi madre, el clima como me enseñó mi abuela, aprendí a leer el silencio de un profesor disgustado y también aprendí a leer el ceño fruncido de mi padre; leer es todo lo que cuenta y pasamos casi toda nuestra vida leyendo.
Leemos las instrucciones médicas, las recetas de cocina, las indicaciones de la carretera, leemos en el cine, leemos en el teatro, en el ballet, leemos en un concierto, leemos en el cielo la tormenta o el aguacero, leemos los rostros tristes y los alegres, leemos el horóscopo y el juego de cartas, leemos a nuestro amado, leemos el rostro de nuestro hijo, leemos todo el tiempo como dice Manguel.
Por eso coloqué esta figura, quizá muchos piensan que sólo leen los que leen libros, pero en realidad, todos leemos todo el tiempo. Leer es casi como respirar y por eso:
Les deseo feliz, muy feliz año nuevo y muy buenas lecturas a todos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Los niños tienen luz propia: dejémolos brillar.


Antes de despedirme hasta el pròximo años quiero hablar del por qué de mi título.
La llegada de la informática cada vez más accesible, la Red que se está haciendo cada día más democrática y casi todos podemos acceder: suponen una revaluación de las formas pedagógicas.
La enseñanza desde lo alto, maestro dando la clase alumnos escuchando en silencio, hace tiempo no es una realidad cotidiana. Pero hoy, las aulas permitiendo máquinas portátiles donde el propio alumno pueda compartir la información más reciente con el maestro: existió en la historia de la escuela algo más renovador?
No es mi intención ahondar en el tema: más bien quería hablar de que, para quienes hemos sido talleristas, para quiene hemos obrado con los niños desde el juego y la creatividad, no es tan "espeso" el camino. Más bien es una herramienta sumamente necesaria para el taller y lejos de estorbarnos nos hace más fácil la tarea. Porque el taller, el laboratorio de la creatividad,nunca presupone un docente ejerciendo poder magistral sobre sus alumnos. El taller simboliza democracia plena de derechos, sintetiza el estudio con el juego en una unión permanente, el taller es trabajo en equipo, distención, imaginación, y el guía, que es el docente, debe de permitir que todas las luces del niño se enciendan.
Los niños, todos ellos, tienen luz propia hay que permitirles brillar. El tallerista tiene la única obligación de mostrar los caminos, de lanzar las propuestas, de permitirse jugar, de no escapar a cualquier obstáculo por más loco que éste sea. El taller impone trabajo en equipo pero también tiene aristas de soledad y el tallerista debe de estar sensible a ello: nada se impone en el taller. Todo se puede hacer en armonía y proponiendo siempre desde el mismo lugar que el alumno.
En el taller no hay gerarquías magisteriales, sólo hay flechazos de imaginación y pedido de ayuda.
No hay ningún horror por disparates, ni discriminación por locuras: el taller debe de dejar que todos pateen su locura hacia afuera porque en síntesis: no esperamos que nuestros niños sean escritores sino, sensibles en el arte para que asi, sean menos esclavos. Y esto último, más o menos así, lo dice el gran maestro Rodari en su Gramática de la fantasía.
Les propongo un breve paréntesis vacacional y luego, seguiremos jugando y divirtiéndonos con las infinitas formas que existen para que nuestros niños enciendan sus propias luces.
Hoy es día de fiestas y jolgorios, más allá de los regalos, pensando en los millones de niños que nos los tendrán, me despido por un tiempo breve de ustedes para dejarles mi deseo de paz, amor y salud en el próximo año.

martes, 2 de diciembre de 2008

lunes, 3 de noviembre de 2008

Didáctica versus creatividad

Este título es hoy en día todavía una antinomia difícil de no discutir.
Los maestros, los directores, inspectores de escuelas pueden llegar a ponerse paranoicos con la idea de que ambas cosas van por separado y no tienen por qué ir juntas.
Los artistas, más sensibles al tema, pueden tal vez comprender a qué me refiero.
La historia de la literatura, su enseñanza, y no hablo sòlo de la literatura para niños, está demasiado ligada a la didáctica. Y por tanto siempre se entendio como saludable, digno y comprensible que la creatividad literaria emane de ella.
Pues déjenme disentir. Déjenme decirles que a mi juicio no sólo comparto y aplaudo la frase del argentino Jorge Luis Borges, cuando dice que la literatura es arte y por tanto no puede enseñarse como una asignatura. Comparto y agrego aquí: menos aún se puede intentar entrelazar la escritura con la didáctica, al menos no la creativa.
Para comparar y mostrar quisiera que se imaginen un pintor, un escultor, un músico, son artistas todos, se los imaginan partiendo de una clase didáctica a su propia esencia, a su obra más visceral, a la profundidas de su alma...No, no se lo imaginan. Un pintor,un músico, un escultor, cae presa de una serie de musas inspiradoras y luego trabaja denodadamente en ellas. Es un minuto de inspiración, lo decía Bodelaire, y luego 90 de sudor.
La escuela no es inspiradora de la creatividad porque la escuela no tiene rol de formar artistas. La escuela es la gran alfabetizadora del siglo XIX y por tanto, es ese su rol fundamental. Pero no liguemos a la escuela con la creatividad porque tendremos lo que tenemos hoy: más niños y jóvenes desmotivados.
En el afán de construir artistas no es la escuela la encargada de hacerlo. Existen mediadores que sí logran en sus talleres disparar la flecha que surque el horizonte e inspire o mejor aún: ENSEÑE A INSPIRAR.
Además es otro graso error pensar que los escritores no deben de cursar talleres. En la historia de todas las artes los artistas tienen talleres que rayan en lo estético, en los loco, en los lúdico, y en esos talleres aprenden a encontrar su inspiración. Sin embargo los talleres de letras, son tan jóvenes que no tienen ni cincuenta años, imaginen cuántos tienen los talleres de niños si aùn hoy no definimos correctamente la literatura para niños.
Existirá una vez...mediadores de lectura que, a mi juicio, deberían de estar en las biblioteca públicas, existirán talleristas que olvidados de la didáctica, focalicen sus talleres en la imaginación y en el juego, en la locura pateada con fuerza desde el alma hasta las letras...pero no se confundan, estos talleristas no tienen métodos didácticos, no tienen que tenerlos porque ellos trabajan con otra parte de nuestros hemisferios cerebrales: trabajan con la creatividad y no con la memoria ni el razonamiento lógico.
Me gustaría hablar sobre esto en mesas redondas: es un desafío. Pero la escuela y los maestros no tienen que sentirse ofendidos. Puede haber maestros creativos, pero su rol no es la enseñanza de la creatividad, porque la creatividad no se enseña, la misma es una herramiento que aparece en cada uno de nosotros y todos la poseemos, el tema es el camino para encontrarla.

lunes, 20 de octubre de 2008

Ese poeta llamado Federico...


Este poeta granadino me ha dado un excelente resultado para motivar a los niños.
Y no sólo en la escritura: verán ustedes que en la oralidad, el recitado de sus poemas, también.
Y no son fàciles, responden a literatura de otro tiempo, pero sin embargo los niños siguen gustando de sus poemas.
¿ Quieren que les cuente cómo lo hago?
Sencillo, comienzo contando un poco la vida de Federico. Cuando digo contando un poco su vida, quiero decir la cuento como si fuera algo vivo, algo fuera de la biografìa en letras de molde, hablo de Federico y su pasión por los toros, por su pensamiento diferente, por su forma de ver la vida, por su pasión en las letras: pero siempre trato de desmitificarlo. Hacerlo bien humano.
Me sirve, entre otras cosas, para hablar de Derechos Humanos, para explicarles a los niños de hoy qué y cómo se actuaba en dictadura franquista, que por otra parte no es tan diferente a la que vivimos en América del Sur hasta hace pocos años.
Cuando relato que el escritor salteño Enrique Amorim, lo invitó a su casa, que estuvo en Salto, que cuando fue asesinado este mismo autor pidió al Intendente Barbieri para levantarle un recordatorio que está allí, enfrente al río Uruguay, que es un muro que simboliza su supuesto fusilamiento y que en ese muro están las inmortales palabras de Machado..." fue en Granada, en su Granada..."
Creo que en ese momento los niños de 11 o 12 años comienzan a querer recitar a Lorca. Y luego les leo poemas, pero casi siempre aquella historia de Antoñito el Camborio es la alegida para ser recitada. Y qué bien lo hacen los niños, con qué gracia. Sí que miramos primero algunos vídeos que tienen ver con el ser granadino, con corridas de toro, con el ser de los gitanos.
Y me sirve la clase para hablar de la xenofobia de los humanos.
Pero más que nada me sirve para inmortalizar una vez más y en voces de niños, los increíbles romances de este inmortal poeta.
Su maravilloso poema: Canción del Colegial me ha servido año tras años para que los niños escriban su propia canción pautada de la misma manera: qué es el sábado y el domingo, qué color tienen, que deseos guardan.
Es bueno buscar literatura para niños con nuevas tendencias pero, hay que hacerlo sin olvidar que en los clásicos, siempre hay material de sobra como para motivar la literatura y por qué no? también los derechos humanos universales.
Este año además de Antoñito el Camboria, hemos recitado con niños de 11 años: Llanto por José Ignacio Mejías. Nada sencillo de recitar y menos, a coro, pero lo hicimos con mucha pasión y salió
muy bien.
Me ha sucedido lo mismo con otros autores como José Martí y Octavio Paz, que los contaré en otra ocasión.