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miércoles, 23 de junio de 2010

Para disfrutar con los niños.



Sin muchas palabras esto es sólo para el disfrute, para que conozcan uno de los grandes y dibujen, sueñen o sòlo miren y escuchen.

lunes, 21 de junio de 2010

Saramago y su libro para niños.


Dicen que murió José Saramago y yo me resisto a creerlo porque quién dejó tanto sobre los hombres, sus amores, sus miedos y sus derrotas, no muere nunca.
Quiero aprovechar este rincón para recordar una vez más: La flor más grande del mundo.
Es bueno leer este libro con los niños y estudiar un poco sobre este gran autor.
Mi interés fundamental es la comprensión del mundo del libro y la literatura para niños que él hace en este libro.
Que los niños lleguen a comprender como un grande de los grandes se reconoce incompetente para escribir para ellos y el por qué, justifica en sí la clase y los detalles que ustedes mismos quieran aprovechar dada la ocasión.
Les propongo tapar el título y dejar que ellos imaginen el contenido. Anticipen la lectura.
Jueguen a ver si los niños saben de qué trata la historia.
Cuando la lean propongan juegos con ella: de papel, de goma eva, de lo que gusten, jueguen mucho con el libro.
Pongan música o dejen que los niños le pongan.
Armen con los niños un ppt para contarles a los más pequeños, de qué trata la historia y quién la escribió.
En fin, sáquenle todo el jugo posible, siempre jugando, porque estoy casi segura que en un futuro, tendrán mucho menos miedo de enfrentar la lectura de este noble autor portugués si lo hacen de ese modo.

viernes, 18 de junio de 2010

Los abuelos en el aula.



Para una sociedad exitista, rápida y feroz nada mejor que un abuelo o una aubela con tiempo para sus nietos. No hay muchos, ya lo sé, pero si se los tiene: hay que aprovecharlos.
Los abuelos pueden ir a salón a contar cuentos y no necesitan contar las nuevas bibliografías, pueden ir con su memoria porque también es bueno que cuenten anécdotas de sus épocas escolares, entre otros muchos cuentos que pueden contar.
Los abuelos pueden llevar colecciones de fotos o postales para mostrar, también suelen guardar ropas antiguas o algún adorno que ya no se usa.
Los abuelos pueden también llevar una película de su época porque si pensamos que tenemos abuelos de cincuenta y pocos años, si son aficionados al cine y usan la tecnología encontarán películas de su niñez en Internet.
Otra cosa que pueden enseñarnos son juegos de sus épocas escolares: rayuelas, rondas, elásticos, trompos, barriletes, YO-Yo, payancas, y tantos otros que se han perdido.
No quería dejar de aparecer para comentar que: los niños de hoy tienen pocos tiempos con sus abuelos en su mayoría. Porque son niños y padres ocupados, porque los mismos abuelos aún trabajan, o por diversas causas. Y los abuelos siguen siendo raíces familiares para cuidar así que en el caso de tenerlos: también otros niños deberían aprovecharlos.

martes, 4 de mayo de 2010

Entre cuentos realistas y distintas versiones de los clásicos.


El nuevo programa escolar vigente en Uruguay propone para primer año cuento realista y en nivel 5, o Jardinera, las distintas versiones de los cuentos clásicos.
Ahora bien: les he contado en este mismo blog que las versiones clásicas de los cuentos para niños se encuentra en muy buena forma en la Biblioteca Virtual llamada Ciudad Seva. Mi propuesta es que recurran a ella para informarse y ver de qué manera encontramos allí a los cuentos clásicos.
Van a encontrar distintas versiones porque a su vez esos cuentos formaban parte de la orilatura en la época feudal, son cuentos que gozan, en muchos casos con más de doscientos años. Cuando los escritores iban recorriendo distintas zonas de Europa, los fueron recogiendo y en algunos casos, cambiaron partes, en otros casos no. Así es que de un mismo cuento un escritor escribió un final, otro el otro. De Caperucita Roja nos dice la historia de su escritor primero, Charles Perrault, que había más de doscientas versiones orales, y no todas las niñas gozaban de la misma capucha roja. Hubo distintos colores de caperuzas.
Lo más importante es ver justamente las distintas versiones, no necesariamente se deben de contar todas porque en las versiones de los Estudios Disney, pueden leer imágenes. También en Youtube, si tienen computadora para la clase, pueden tener distintas versiones.
Lo principal sería que los niños encuentren las diferencias y que las trabajen en un taller con papis: ¿ por qué aconsejo un taller con padres? Porque en su inmensa mayoría ellos tampoco conocen las otras versiones y por tanto, es bueno que conozcan y compartan con sus hijos el tema.
El programa de primer año en cambio aconseja para empezar el cuento realista. He aquí que deberíamos quitar los cuentos con elementos fantàsticos. No creo, más bien supongo yo que debemos mostrar ambos y establecer comparaciones. Si quieren cuentos realistas de Uruguay en Morosoli, Bertolino, Berocay, encuentran algunos textos como para que los niños de primero puedan encontrar la diferncia con el cuento
" maravilloso o fantástico".
Si recurren a autores argentinos aconsejo a la escritora Beatriz Cabal su serie Tomasito.
En fin, que les aconsejo más que nada que los niños puedan descubrir, con vuestra ayuda, que hay cuentos que se parecen más a la realidad que otros donde los elementos fantásticos nos posiblitan las hitoria.

viernes, 23 de abril de 2010

La fábula, género en desuso que retorna.


La vieja y querida fábula ha retornado en el programa escolar actual: en primer año. Las fábulas desde Esopo a Disney han tenido la moraleja como funciòn tradicional: enseñar, moralizar y educar. En los desvíos, en los pecados, en los descansos. Los animales hablaron porque en las fábulas no hubo mejor herramienta que ellos para humanizarlos y darles utilidad didascálica.
Mi consejo para aquellos maestros que cumpliendo con el programa vigente decidan dar fàbulas es actuar un poco como en el caso de los clásicos: mostrar diferentes versiones.
Otra vez aquí la tecnologìa puede ayudar mucho y a los niños les encanta.
Hay infinitos sitios de Youtube donde tenemos todo tipo de fábulas.
Recuerden que pueden contar la tradicional y luego, mostrar las versiones Disney, que si bien lo he criticado, no es por su rol en la diversiòn y justamente, en esta àrea, el fabulista el siglo XX es hábil. Quita un poco el tono totalmente moralizante y logra divertir con el tema.
visten el sito de Youtube y disfruten de las fàbulas que allì encuentren: establezcan diferncias entre ellas y las que ustedes lean, prueben de construir una tercera versiòn a ver cómo sale, es un buen entretenimiento.
Aconsejo quitar el peso moral que llevan las misma en el final: quitan en encanto y sòlo moralizan una cuento tradicional.

martes, 13 de abril de 2010

Ay, qué disparate...



El disparate tuvo una gran motivación en el Río de la Plata cuando llegó de la mano de María Elena Walsh. Qué suerte los chicos en la Escuela tuvieron algo para el recreo, aunque les duró muy poco tiempo: las maestras la descubrieron y la metieron al aula para enseñar algo...María Elena no quería enseñar más que a sonreír pero ustedes saben, los maestros son muy didácticos.
En Argentina su eco tuvo muchas voces, una de ellas, Elsa Bornemann, nos dejó este poema que es una delicia.

¡ Ay, qué disparate, se mató un tomate!

¿Quieren que les cuente? Se arrojó en la fuente sobre la ensalada recién preparada.
Su vestido rojo, todo descosido, cayó haciendo arrugas al mar de lechugas. Su amigo el zapallo corrió como un rayo pidiendo de urgencia por una asistencia. Vino el doctor Ajo y remedios trajo. Llamó a la carrera a Sal, la enfermera. Después de secarlo quisieron salvarlo, pero no hubo caso: ¡estaba en pedazos! Preparó el entierro la agencia “Los Puerros”.y fue mucha gente...¿quieren que les cuente? Llegó muy doliente Papa, el presidente del club de Verduras, para dar lectura de un “verso al tomate”(otro disparate) mientras, de perfil el gran perejil hablaba bajito con un rabanito. También el laurel (de luna de miel con doña nabiza) regresó de prisa en su nuevo yate por ver al tomate. Acaba la historia: ocho zanahorias y un alcaucil viejo forman el cortejo con diez berenjenas de verdes melenas sobre una carroza bordada de rosas. Choclos musiqueros con negros sombreros tocaban violines, quenas y flautines, y dos ajíes sordos y espárragos gordos con negras camisas cantaron la misa. El diario “ESPINACA”la noticia saca. HOY, QUÉ DISPARATE! ¡SE MATÓ UN TOMATE! Al leer, la cebolla llora en su olla. Una remolacha se puso borracha.—¡Me importa un comino! —dijo don Pepino... y no habló la acelga (estaba de huelga).

Recomiendo también ver las versiones que hay en Youtube y luego, por qué no, anímense con otra ensalada a ver qué sale. La rima con verduras es muy linda y les gusta a los niños.
Vamos a rimar verduras?
A ver qué sale.

sábado, 20 de marzo de 2010

Sugerencia de estudio comparativo.

Aunque el título de esta propuesta suene un poco serio y muy conservador creo que en realidad los maestros o bibliotecarios animadores de lectura podrán efectuarlo de manera lúdica.
Por un lado propongo mirar y leer Las medias de los flamencos de Horacio Quiroga. Luego de disfrutar de su lectura conviene hacer una enumeración del sitio donde se narra la historia, los personajes y las consecuencias de la misma, el nudo o trama y la solución o final.
Luego, en otra sesión o clase les propongo la lectura de El vestido de la flamenquita, de Sylvia Puentes de Oyenard. Hacemos el mismo trabajo de enumerar situaciones y personajes.
Los alumnos harán el trabajo comparativo: parecidos y diferencias halladas en ambas historias.
Como corolario y si desean ampliar por ejemplo con 4° año pueden hacerlos buscar en la computadora el mapa de Uruguay y situar donde nacieron ambos autores, el recorrido de rutas que unen los dos departamentos de Salto y Tacuarembó, así como también investigar donde viven los flamencos en la actualidad.
Si lo encausan como juego puede ser divertido y a la vez, didáctico. El recurso Internet es válido siempre pero en este caso, diría que es sumamente necesario.
En Youtube pueden encontrar todas las historias de Quiroga para ver y disfrutar.
Si no tienen o no consiguen el libro de Sylvia Puentes pueden conseguirlo en el sitio Letras de Uruguay.